
Después de 30 años de trabajos de restauración, acaban de abrir sus puertas al público las Termas de Diocleciano en Roma.
Se trata de uno de los complejos termales más elaborados y espectaculares de la antigüedad. Entre sus estancias más impresionantes está el Aula X de 40 metros de largo y donde sus techos abovedados se despegan 25 metros desde el suelo.
Por el momento es la única sala que podemos apreciar ya que los trabajos siguen en las otras 9. Cada vez que leo una noticia así me pregunto, ¿cómo puede Roma seguir guardándonos estos ámbitos casi en secreto que se van desvelando poco a poco a nuestros ávidos ojos de viajero?
Los baños de Diocleciano fueron inaugurados por este emperador en el año 289 a.C. Los emperados que le siguieron, fueron ampliando las instalaciones de las termas, cercanas a la estación Termini, de donde deriva su nombre.
Las Termas de Diocleciano albergan en la actualidad un museo donde se exponen las estatuas que en su momento decoraban las estancias de los mismos. Una iglesia (foto), la Basílica de Santa María delgi Angeli e Martiri (s.XVI) ocupa el espacio que fuera el frigidarium, una enorme piscina donde los usuarios se refrescaban después del baño de vapor.
Las termas están frente al parking de autobuses urbanos de Termini, al lado de la iglesia. Abren de martes a domingo de 9.00 a 19.45 hs. La entrada es gratuita para estudiantes (Erasmus incluídos, menos de 18 años, mayores de 65 años, grupos de estudiantes, etc)
Fotos | Macius en Picasa
Diario del Viajero | Roma
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