¿Qué sucede cuando unimos arte y naturaleza en pleno centro de la ciudad? ¿Y si además te digo que este arte es minúsculo y casi, casi invisible? No, no es que te esté tomando el pelo, sino más bien de todo lo contrario. Estoy hablando de la última exposición organizada por el Jardín Botánico, uno de los espacios más hermosos y donde mejor se respira en toda la ciudad de Valencia.
Desde el pasado 11 de noviembre y hasta el próximo 6 de enero se puede visitar la exposición Nanoconfluencias: miradas artísticas hacia aquello inmensamente pequeño. La muestra, ya por el título, es curiosa de por sí y se reúne en dos espacios que, más que diversos, son antagónicos. Un primera parte, se encuentra en la estufa fría mientras que la segunda parte está en la zona del invernadero tropical. continuado
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