
La zona del puerto de Jávea en Alicante fue un antiguo barrio marinero que ha ido creciendo gracias al turismo y a la actividad pesquera; en la actualidad admirar las puestas de sol desde la playa y pasear por la zona portuaria constituye la actividad preferida por turistas y visitantes en esta ciudad.
En este paseo marítimo hasta hace poco se podían contemplar las ruinas de la antigua Casa del Cable, que fue construida en 1863 y que era el punto de tierra del cable submarino que conectaba telegráficamente Jávea y la isla de Ibiza. Hoy en día también la Casa del Cable ha sido restaurada y convertida en una sala de exposiciones que se une al mar gracias a sus enormes paredes de cristal.
Este contenedor cultural recibe este mes visita de un artista muy especial, Alvaro Tamarit, un joven nacido en esta misma localidad, con varios premios a sus espaldas y que practica el biodegradarte; un proyecto personal de reconstruir la naturaleza a través de una mirada distinta sobre el arte. Su obra gira alrededor de la preocupación constante por el medio ambiente y, por esto, gran parte de sus creaciones son árboles reconstruidos con maderas que los ríos abocan a la mar. y que encuentran en la naturaleza su base y elemento principal, con el fin de hablarle al espectador de la imprescindible relación vital entre el ser humano y su entorno. continuado
