
Bob Marley es el icono más reconocible del reggae. Siempre que pensamos en este estilo, su nombre es el primero que nos viene a la cabeza. Su música traspasó las fronteras y se extendió por todo el globo, dando a conocer el duro estilo de vida de Jamaica y las motivaciones espirituales de la filosofía rastafari. Sus canciones hablaban de revolución, de fe, de resistencia, un mensaje que puso a sus pies a oyentes de todos los rincones.
Marley nació en la regió rural de St. Ann’s Parish en 1945. A los 14 años se trasladó a Kingston para emprender su carrera musical. Allí no tardaría en juntarse con otros jóvenes para formar The Teenagers, que más tarde serían conocidos como The Wailers. Para más información sobre esta etapa, podéis leer el post que dedicamos a Peter Tosh hace unos días.
Juntos grabaron varios singles que empezaron a forjar su leyenda. Pero ya sería a principios de los 70 cuando Bob, tras la marcha de Tosh y Bunny Livingston para seguir sus carreras en solitario, empezara a explotar todo su genio. Por aquella época salió a la luz el disco Catch a Fire, que incluía himnos inmortales como ‘I Shot the Sheriff’. Fue el primer álbum de los Wailers que se editó fuera de Jamaica.
En 1975 llegó Natty Dread, que contenía la canción más famosa de este artista: ‘No Woman, No Cry’. Un hit que lo catapultó a la escena británica y norteamericana con un mensaje de denuncia y una emotividad palpable. Marley fue la excepción a la regla de que nadie es profeta en su tierra, pues en Jamaica era visto como un personaje casi místico cuyas canciones atraparon el alma de cientos de jamaicanos. Eso sí, no olvidemos que durante un tiempo Jacob Miller fue incluso más valorado que él en su país natal.
No obstante, esta veneración que casi rozaba la locura también le procuró muchos odios. A finales de 1976, Marley fue víctima de un intento de asesinato que lo obligó a abandonar la isla durante un año. Fue entonces, en 1977, cuando editó su mejor disco según la crítica y el público: Exodus. Una opinión que no es gratuita en absoluto, ya que fue la cuna de canciones como ‘Jamming’, ‘Wait in Vain’ y ‘One love’.
Marley siguió tocando por todo el mundo y creando una leyenda irrepetible a su alrededor. La desgracia llegó en 1981, cuando con apenas 36 años murió víctima de un cáncer de pulmón. Para recordarle, he decidido incluir una lista con mis canciones favoritas de este genial artista.
1. Jamming (Imeem)
Una canción inmortal, un ritmo pegadizo y bailable, un Bob suave que te acaricia la oreja. Una joya que no sé cuántas veces habré escuchado, pero no las suficientes como para cansarme. I wanna jammin’ with you!
2. Natural Mystic (Imeem)
Un tema hipnótico que nace poco a poco. Marley nos introduce en la magia de la naturaleza, una canción que me evoca los vastos paisajes verdes de Jamaica. Canciones como esta fueron las que me engancharon a su música.
3. Redemption Song (Imeem)
Unos pocos acordes nos introducen en esta canción desnuda y emotiva. Si pudiéramos hablar de blues en Jamaica, Bob Marley habría sido su inventor.
4. Wait in vain (Youtube)
El tío Bob también sabía escribir canciones de amor, pero libres de tópicos y sentimentalismos. La fórmula era la misma: sinceridad y calidez. De ahí el resultado.
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